lunes, 28 de mayo de 2012

#ChauTBA



A pocos días de conocerse la quita de la concesión a TBA, desde Once Ida recorrimos y analizamos los hechos históricos que marcaron la época dorada del ferrocarril y su posterior desmantelamiento a partir de la reforma del Estado en los 90.

Los ferrocarriles son el símbolo del progreso en la industria y el crecimiento de la población. Desde su construcción en el año 1857  aportaron al desarrollo y crecimiento de los diferentes pueblos y ciudades del interior, fomentaron la expansión de la economía regional y permitieron la creación de nuevas fuentes de empleo.

Durante años los ferrocarriles fueron el emblema nacional, la red ferroviaria argentina era una de las más extensas del mundo. Pero 1989 el gobierno de Carlos Menem,  en línea con las medidas emanadas por el  consenso de Washington, sanciona la ley 23696 de reforma del Estado. Esto fue el puntapié inicial del proceso que significó el desguace de los bienes públicos.

Los ferrocarriles no quedaron al margen y fueron cedidos a grupos de empresarios que por medio de la adhesión a los diferentes gobiernos de turno solo lograron diversificar sus negocios. Lejos quedó aquella promesa  del discurso privatizador  que prometía un mejor servicio. A la luz de los hechos, ese razonamiento fracasó.

Un ejemplo de esto es lo ocurrido con el grupo Cirigliano, quienes administran desde 1994 la concesión de la línea Sarmiento y Mitre. Distintos informes de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte dan cuenta de un aumento de accidentes y víctimas fatales producto del deterioro del material rodante y falta de inversión. Desde el inicio de la administración de TBA al primer cuatrimestre de 2004 se contabilizaron un total de 2077 accidentes y 1373 muertos. En los últimos años la cifra siguió ascendiendo al ritmo de los subsidios que la empresa recibió por parte del Estado.

El trágico accidente del 22 de febrero, en la estación de Once significó la intervención de la empresa y tres meses después la  quita de la concesión.

En dialogo con Once Ida el ex intendente de Morón y actual diputado nacional, Martin Sabbatella, calificó de "fundamental" la medida y espera que sea el inicio de "un camino distinto". Asimismo indicó que esto "tiene que estar dentro de un plan general de recuperación del sistema ferroviario en la Argentina y del calor del debate que se está generando en el país en los últimos años, de recuperar el rol del Estado como garante de los derechos públicos”.

1 comentario:

  1. No hay que olvidarse de que el sistema ferroviario no fue una destrucción de Carlos Menem únicamente. Cualquier persona mayor puede dar fe de lo mal que funcionaban los ferrocarriles en los 80, y esto tiene que ver con el plan Larkin.
    En los 50, tras el gobierno de Ongania, y una vez asumida la presidencia Frondizi, los trenes quedaron endeudados (los militares se robaban todo, ¿Cuándo no?). Ademas, los militares dieron pie a que diversas industrias automotrices extranjeras se instalaran en el país, produciendo camiones y colectivos a costos bastante económicos. En lugar de intentar desarrollar la industria ferroviaria, nuestro maravilloso Ministro de Hacienda, Alvaro Alzogaray se junto con el general Thomas Larkin, y diseñaron un hermoso plan, que consistía en desmantelar el 32% de las vías férreas, despedir a 70.000 empleados, destruir todas las locomotoras a vapor, y reducir a chatarra 7000 vagones y 3000 coches. Todo con la intención de que comprar los materiales al exterior, y "modernizar" el sistema ferroviario argentino.
    Por suerte no se logro destruir completamente el sistema, ya que los gremialistas ferroviarios ofrecieron una gran resistencia, pero varios ramales, como los ferrocarriles provinciales de trocha angosta, fueron levantados, y las locomotoras destruidas, sin mencionar que mucha gente quedo en la calle.
    Esta destrucción del sistema ferroviario, la falta de inversión, el endeudamiento por la compra de material rodante extranjero, y la garantía de prioridad al transporte automotor, fueron las que llevaron a que el servicio "deba" ser privatizado. Además contribuyeron a que personajes de la industria automotriz, como Hugo Moyano, cobraran poder y pudieran paralizar el país, ya que no hay opciones alternativas al transporte.
    Cipayos que vendieron la patria fueron varios, no hay que olvidarse y culpar solo al patilludo.

    Muy bueno el programa chicos, esta buenísimo, sigan así.

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